Las amenazas a la libertad de expresión en México en tiempos inestables

Desde la abadía de la comunicación

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El próximo 7 de junio se conmemora el Día de la Libertad de Expresión en México y vale la pena reflexionar cómo garantizar este derecho humano en el contexto de inestabilidad que estamos viviendo. A continuación, voy a recordar los artículos que fundamentan esta Libertad tanto en la legislación internacional, a la cual México está adherido, como en la nacional.

A nivel internacional, el Artículo 19 de la Declaración Universal de Derechos Humanos inscribe: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”.

En el Artículo 29 de la Declaración se anotan algunas especificaciones: “2. En el ejercicio de sus derechos y en el disfrute de sus libertades, toda persona estará solamente sujeta a las limitaciones establecidas por la ley con el único fin de asegurar el reconocimiento y el respeto de los derechos y libertades de los demás, y de satisfacer las justas exigencias de la moral, del orden público y del bienestar general en una sociedad democrática” y “3. Estos derechos y libertades no podrán en ningún caso ser ejercidos en oposición a los propósitos y principios de las Naciones Unidas” (Naciones Unidas, 2020).

Cabe retomar el Artículo 20 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos que manifiesta: “1. Toda propaganda en favor de la guerra estará prohibida por la ley” y “2. Toda apología del odio nacional, racial o religioso que constituya incitación a la discriminación, la hostilidad o la violencia estará prohibida por la ley” (Naciones Unidas, 2020).

A nivel nacional, la Constitución garantiza este derecho en el Artículo 6o, que señala: “La manifestación de las ideas no será objeto de ninguna inquisición judicial o administrativa, sino en el caso de que ataque a la moral, la vida privada o los derechos de terceros, provoque algún delito, o perturbe el orden público; el derecho de réplica será ejercido en los términos dispuestos por la ley. El derecho a la información será garantizado por el Estado.  Toda persona tiene derecho al libre acceso a información plural y oportuna, así como a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole por cualquier medio de expresión. El Estado garantizará el derecho de acceso a las tecnologías de la información y comunicación, así como a los servicios de radiodifusión y telecomunicaciones, incluido el de banda ancha e internet. Para tales efectos, el Estado establecerá condiciones de competencia efectiva en la prestación de dichos servicios”.

Además, advierte: “I. Toda la información en posesión de cualquier autoridad, entidad, órgano y organismo de los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, órganos autónomos, partidos políticos, fideicomisos y fondos públicos, así como de cualquier persona física, moral o sindicato que reciba y ejerza recursos públicos o realice actos de autoridad en el ámbito federal, estatal y municipal, es pública y sólo podrá ser reservada temporalmente por razones de interés público y seguridad nacional, en los términos que fijen las leyes. En la interpretación de este derecho deberá prevalecer el principio de máxima publicidad. Los sujetos obligados deberán documentar todo acto que derive del ejercicio de sus facultades, competencias o funciones, la ley determinará los supuestos específicos bajo los cuales procederá la declaración de inexistencia de la información”.

Por otra parte, el Artículo 7o dice: “Es inviolable la libertad de difundir opiniones, información e ideas, a través de cualquier medio. No se puede restringir este derecho por vías o medios indirectos, tales como el abuso de controles oficiales o particulares, de papel para periódicos, de frecuencias radioeléctricas o de enseres y aparatos usados en la difusión de información o por cualesquiera otros medios y tecnologías de la información y comunicación encaminados a impedir la transmisión y circulación de ideas y opiniones. Ninguna ley ni autoridad puede establecer la previa censura, ni coartar la libertad de difusión, que no tiene más límites que los previstos en el primer párrafo del artículo 6o. de esta Constitución. En ningún caso podrán secuestrarse los bienes utilizados para la difusión de información, opiniones e ideas, como instrumento del delito” (Cámara de Diputados, 2020).

Garantizar la Libertad de Expresión se vuelve más complicado cuando el mundo, incluido México, se enfrenta a una Pandemia, una nueva crisis económica global y una recomposición del tablero político internacional en donde Estados Unidos (nuestro vecino rico) tiene una crisis racial al interior y al exterior abandona sus compromisos de toda índole.

Por una parte, las restricciones a la movilidad que se han generado a raíz de las medidas de sanidad limitan la posibilidad de investigar la información adecuadamente para después difundirla. No estoy diciendo, que no deba aplicarse el encierro, por el contrario, hay que salvaguardar la vida del mayor número de personas posibles. Sin embargo, implica una reconfiguración de los métodos tradicionales de investigación que llevaban a estar en el “lugar de los hechos”. Ahora hay que apostarle más a una investigación virtual y también a capacitar a la sociedad para que sepa cómo compartir adecuadamente la información que tiene a través del Internet, convirtiéndose periodistas y activistas más en curadores e interpretadores de esos datos.

Por otra parte, en combinación con la pandemia, la crisis económica ha acelerado el cierre de los medios tradicionales, y aunque están tratando de migrar al ambiente digital, los nuevos modelos de negocios están aún en pruebas. Las personas no quieren pagar suscripciones por las noticias y esto abre un vacío de fuentes de información que está siendo llenado por individuos que, en la mayoría de las ocasiones, no tienen la preparación, ni la experticia, para analizar, evaluar y crear contenidos.

En cuanto a la crisis en Estados Unidos, podemos observar como estalló la “olla de presión” de las comunidades vulnerables (incluida la nuestra en ese país), porque no solamente no les garantizaron su Libertad de Expresión por décadas, sino que ahora se las están prohibiendo con los cuerpos de seguridad. Entonces, si Estados Unidos, que fue el país que encabezaba la defensa de las libertades, está dando un viraje a su interior, es posible que pronto abandone su papel de liderazgo en la materia a nivel global, dejando paso a que países como China puedan tomar el control y desaparecer del mapa el concepto mismo de Libertad de Expresión como sucede en los países comunistas (Deutsche Welle, 2020).

A nivel nacional, es claro que el Estado mexicano no ha cumplido con la tarea de garantizar el derecho a la información de la sociedad, cientos de periodistas y defensores de los Derechos Humanos han muerto en ese ejercicio durante las últimas décadas. Por otra parte, muchos líderes que encabezan causas de grupos vulnerables como son los periodistas, los migrantes y las mujeres, se están dando cuenta que la estructura de opresión no ha cambiado, por el contrario, se está endureciendo con acciones de señalamiento directo contra medios y periodistas, la securitización de las fronteras y el menosprecio de los abusos contra las mujeres. El ejercer la libertad de expresión para denunciar estos retrocesos se está volviendo cada vez más peligroso y los caminos se ven poco claros.

Estamos en tiempos revueltos, no sabemos qué pasará con la Libertad de Expresión en la “nueva normalidad”; lo que es claro es que como comunicólogos debemos defender su permanencia y garantizar que las próximas generaciones tengan acceso a ella.


*El autor es presidente electo del Colegio de Comunicólogos de Baja California. Profesor de Teoría y Práctica del Periodismo e Investigación Cuantitativa de la Comunicación en la Universidad Iberoamericana Tijuana. Tiene un doctorado en Estudios de Migración y es investigador en la Consultoría Continente Móvil.

Bibliografía

Cámara de Diputados. (2020). Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. Obtenido de Cámara de Diputados LXIV Legislatura H. Congreso de la Unión: http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf_mov/Constitucion_Politica.pdf

Deutsche Welle. (2020). ¿Cuánta crítica se permite en China? Obtenido de Deutsche Welle: Made for minds: https://www.dw.com/es/cu%C3%A1nta-cr%C3%ADtica-se-permite-en-china/av-50036754

Naciones Unidas. (2020). La Declaración Universal de Derechos Humanos. Obtenido de Naciones Unidas: Paz, dignidad e igualdad en un planeta sano: https://www.un.org/es/universal-declaration-human-rights/

Naciones Unidas. (2020). Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos. Obtenido de Naciones Unidas Derechos Humanos Oficina del Alto Comisionado: https://www.ohchr.org/SP/ProfessionalInterest/Pages/CCPR.aspx

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