Comunicación con acción

Miembro activo del Colegio de Comunicólogos de Baja California

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Héctor Hugo Urrutia Fierro *

Siempre se ha dicho que lo importante en el proceso de la comunicación es el mensaje, y creemos que el mensaje siempre es lo que hablamos o escribimos, y hemos pasado de largo la comunicación no verbal, la cual constituye un 70% del mensaje. Lo que percibimos del otro, la congruencia entre lo que se dice y lo que hace tiene relación con la reacción a recibir por parte del interlocutor.

Si no es congruente nuestra acción con lo que estamos expresando en palabras, estamos ocasionando en el lector o receptor, una confusión en la cual no será claro el mensaje y por lo tanto lo que queremos comunicar, se perdería. Ahora el receptor tiene que interpretar, identificar si creer a nuestros labios o a nuestras acciones.

Podemos mencionar ejemplos claros como un político diciendo que estamos en una grave crisis, y por otro lado lo vemos viajando y tomado tazas de café de 80 pesos. La población quejándose que no le alcanza el dinero, pero llenando conciertos y plazas. La persona que dice que te extraña, pero no hace nada por verte, etc.

Hay una frase muy trillada que dice “no escuches lo que dice, mira lo que hace” y es aquí donde debemos poner más atención, pues las acciones son lo que comunican nuestras verdaderas intenciones, donde recae el peso del mensaje. La gente no ignora las señales, tanto las toma en cuenta que al encontrarse con algo que no sea congruente, siente esa confusión porque sabe que está recibiendo dos mensajes totalmente diferentes.

La comunicación entra en acción cuando percibe este tipo de comportamiento por parte de personajes públicos, medios de comunicación e instituciones públicas y privadas. Para interpretar el verdadero mensaje, se debe tomar en cuenta el contexto, la acción, el interlocutor, e incluso la retroalimentación al mensaje para analizar el discurso de lo que en realidad se está haciendo.

Uno de los axiomas de la comunicación humana afirma que es imposible no comunicar, aunque haya un silencio de por medio, ya se está comunicando algo. Si pudiéramos identificar el mensaje por medio de la acción, tomaríamos mejores decisiones en cuestiones profesionales, económicas y personales, pues siempre está ahí la verdad, solo que viene cargada de palabras suaves o silencios incómodos.

Las mentiras son otro gran reto, pues son tan cotidianas  y simples que algunas personas lo hacen por simple diversión, aunque los labios nos pueden mentir, la comunicación no verbal puede ayudarnos a detectar cuando una persona está mintiendo o no, pues científicamente hay pruebas de que nuestro cuerpo nos delata y hay que ser muy observadores para percatarnos de esas señales.

Hugo Urrutia

Así de interesante y vasto es el campo de la comunicación, y en mi punto de vista, necesario para percibir la veracidad en cualquier discurso a recibir. Hay gente que se cuestiona diariamente si un comunicólogo solamente sirve para trabajar en medios de comunicación pero lo cierto es que es una ciencia social tan noble que entra hasta en nuestro entorno cotidiano y sin darnos cuenta estamos intercambiando información diariamente, desde una mirada hasta una acción.

Depende de cada individuo si piensa solamente regirse sobre lo que escucha o si piensa hacer uso de todo lo que tiene a su alcance para comunicarse e interpretar los mensajes que recibe día a día.


* Héctor Hugo Urrutia Fierro, Miembro activo del Colegio de Comunicólogos de Baja California. Contacto: hugoufierro@gmail.com

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